Dengue hemorrágico

Es una complicación del virus del dengue, enfermedad viral infecciosa trasmitida por el mosquito Aedes aegyptis.

La epidemia de dengue hemorrágico fue introducida en Cuba en mayo de 1981, momento en que aparecieron los primeros casos de enfermos. Poco después y en forma explosiva se reportaron casos en Cienfuegos, Holguín y Villa Clara, diseminándose posteriormente por todo el país. En pocas semanas alcanzó la cifra sin precedente conocido de 344 203 personas afectadas, habiéndose reportado el record de 11 400 nuevos enfermos en un solo día; de ese total fallecieron 158 personas de ellas 101 niños.

En los estudios realizados se pudo comprobar que estos primeros casos aparecieron de forma simultánea en diferentes regiones del país distantes entre sí más de 300 km, sin que existiera una explicación epidemiológica para la interpretación de una infección natural de esta epidemia. Este hecho unido a la aparición sorpresiva, sin que existiera actividad epidémica de dengue-2 en la región ni en ninguno de los países con los cuales Cuba mantenía intercambio de personal, son elementos que conducen a la evidencia de que fue introducida deliveradamente en el territorio nacional por agentes al servicio del Gobierno de los Estados Unidos, pues habían sido los únicos en obtener una variedad del mosquito asociada a la trasmisión del virus 2, según informó el coronel Philip Russel en el XIV Congreso Internacional del Océano Pacífico, en el año 1979.

Esta idea se confirma en el juicio celebrado  en 1984 en Estados Unidos contra Eduardo Arocena, cabecilla de la organización terrorista Omega 7, cuando confiesa haber introducido gérmenes en Cuba y reconoció que la fiebre del dengue hemorrágico fue introducida en la isla a través de grupos afines de origen cubano radicados en los Estados Unidos.

Fuente: Demanda del Pueblo de Cuba al gobierno de Estados Unidos por daños humanos. Editorial Política, Ciudad de la Habana, 1999 p. 26-31